lunes, 25 de junio de 2012

Ersten Tag


Hallo, Leute!

Quiero que conste que no iba a escribir, al menos no hasta que las cosas fuesen bien, pero al final van a ir bien, sí o sí. Me explico. Hoy es mi primer día, y los primeros días siempre son difíciles. Me he sentido bastante idiota viendo a la señora mamá de las criaturas haciéndolo todo porque a mí ni me hablaba; le he preguntado varias cosas, pero he llegado a un punto en el que me he preguntado yo: ¿estaré siendo demasiado molesta? Pensaba aprender observando, pero creo que voy a tener que superar mi timidez y comenzar a hacer como la pequeña Anna: Worum denn?

Poco a poco. No se puede ser exigente siendo el primer día.

Por lo demás, el vuelo ayer fue genial. Nos dieron Weisswurst, unas bolitas de salchicha con algo parecido a curry por dentro acompañadas de pan. Comenzó a dolerme bastante el oído en un punto cercano al comienzo del aterrizaje (éste era mi mayor temor), pero me hinché a masticar chicle y a taponar la nariz mientras expulsaba el aire. El resultado fue un aterrizaje sin llantos ni dolor =D ¿Lo mejor? Salir del avión y quedarte mirando a izquierda y derecha sin saber adónde ir; al final pensé: izquierda, y violà! Zu viel Glück!

Cuando sobrevolábamos Frankfurt me entraron ganas de llorar de la emoción: esto es precioso. Hay árboles altos y verdes por todos lados. Una vez en tierra me di cuenta de que llovía. Anna y su mami me esperaban en el aeropuerto; es genial escuchar a Anna hablar con su acento de niña alemana xD Después mami casi nos mata en la autovía (140km/h), para acabar en casa cenando con Ben y el papá; Ben es el peque de 1 año, mientras que Anna tiene 3.

Echo de menos no tener que pensar tanto al hablar. Llega a hacerse bastante pesado ver y escuchar alemán allá adonde vayas. Creo que si doy con españoles por aquí acabaré llorando. La verdad es que la inmersión, tanto cultural como lingüística, es algo muy complejo. No sólo llegas a un país diferente al tuyo, también a una nueva cultura, una nueva lengua, unas nuevas costumbres y, lo más importante, una nueva familia. Da igual que los alemanes no tengan límite de velocidad en autovía (que lo tienen.... al menos en algunas zonas), lo importante es el techo bajo el que vives.

De lo que estoy más segura es que sacaré algo muy bueno de todo esto, acabaré más fuerte aún, y eso es algo que me encanta =)

PD: la alergia me está matando.
PD2: El verano en Alemania es una leyenda urbana, hacedme caso.

Comida del vión

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